El gasoil de calefacción, también conocido como gasóleo C, es un combustible derivado del petróleo destinado exclusivamente a la generación de calor en hogares, edificios y comunidades de vecinos. Es una de las opciones más utilizadas en España para calefacción doméstica, especialmente en zonas rurales y localidades donde la red de gas natural no está disponible.
¿Qué es el gasóleo C y en qué se diferencia de otros gasóleos?
En España existen tres tipos principales de gasóleo:
- Gasóleo A: destinado a vehículos de automoción. Es el más caro por su mayor carga fiscal.
- Gasóleo B: para maquinaria agrícola y embarcaciones. Se identifica por su color rojo.
- Gasóleo C: para calefacción doméstica. Tiene la menor carga fiscal y, por tanto, el precio más bajo.
El gasóleo C está regulado por la normativa española y debe cumplir con las especificaciones técnicas del Real Decreto que regula las instalaciones petrolíferas. Su composición está optimizada para la combustión en calderas, ofreciendo un alto rendimiento calorífico.
¿Cómo se compone el precio del gasoil de calefacción?
El precio final que paga el consumidor está formado por varios componentes:
- Materia prima: el coste del petróleo Brent en los mercados internacionales, que fluctúa diariamente.
- Impuesto Especial de Hidrocarburos: un impuesto fijo por litro que aplica el Estado.
- IVA (21%): aplicado sobre el precio base más impuestos especiales.
- Margen de distribución: el beneficio del distribuidor, que varía según la empresa y la zona.
- Coste de transporte: el reparto a domicilio mediante camión cisterna encarece el precio, especialmente en zonas rurales o de difícil acceso.
¿Por qué varía el precio según la comunidad autónoma?
Las diferencias de precio entre comunidades se deben principalmente a los costes logísticos de distribución, la competencia entre proveedores en cada zona y la distancia a las refinerías y centros de almacenamiento. Las comunidades insulares (Baleares y Canarias) suelen tener precios más altos por el sobrecoste del transporte marítimo.
Consejos para ahorrar en gasoil de calefacción
- Compra en verano: los precios suelen ser más bajos entre junio y agosto, cuando la demanda baja.
- Compra en volumen: cuantos más litros pidas, menor será el precio por litro.
- Compra agrupada: algunos servicios permiten agrupar pedidos de varios vecinos para conseguir mejores precios.
- Compara proveedores: solicita presupuesto a varios distribuidores antes de comprar.
- Mantén tu caldera: una caldera bien mantenida consume menos combustible.
- Mejora el aislamiento: invertir en aislamiento térmico reduce la cantidad de gasoil necesaria.
Alternativas al gasoil de calefacción
Si estás considerando cambiar tu sistema de calefacción, estas son las principales alternativas:
- Gas natural: más económico si tienes acceso a la red de gas. Precio medio en torno a 0,07 €/kWh.
- Aerotermia (bomba de calor): alta inversión inicial pero muy eficiente. Puede reducir el gasto un 50-70%.
- Pellets de biomasa: opción más ecológica y con precios estables, aunque requiere espacio para el almacenamiento.
- Gas propano/butano: alternativa para zonas sin gas natural, aunque suele ser más caro que el gasóleo C.
Fuente de datos
Los precios que mostramos en esta web se obtienen del Geoportal de Gasolineras del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Esta fuente oficial recopila los precios de venta al público de todas las estaciones de servicio y distribuidores de España.